Uso de la vivienda familiar privativa del esposo a favor de la esposa con hijos mayores de edad que conviven con la madre, una de las cuales sufre discapacidad.

En el supuesto examinado por la STS- 19-01-2017 (Rc.
1222/2015, ECLI:ES:TS:2017:113), se plantea la cuestión,
suscitada en un juicio de divorcio, y relativa a la atribución del
derecho de uso de la vivienda familiar, privativa del esposo, a
favor de la esposa con hijos mayores de edad que conviven con
la madre, una de las cuales sufre discapacidad. Considera la Sala
que el interés superior del menor, que inspira la medida de
atribución de la vivienda familiar, no es en todo caso equiparable al interés del hijo mayor de edad con discapacidad a los efectos
de otorgarle la misma protección que se dispensa al menor de
edad. Y ello porque el interés del menor tiende a su protección y
asistencia de todo orden, mientras que el de la persona con
discapacidad se dirige a la integración de su capacidad de obrar
mediante un sistema de apoyos orientado a una protección
especial según el grado de su discapacidad. No obstante, señala
la Sala, que en supuestos muy concretos puede producirse la
equiparación, la protección del más débil o vulnerable no
determina que se impongan en todo caso limitaciones al uso de la
vivienda familiar en los supuestos de crisis matrimonial, cuando
existen otras formas de protección, entre las que se encuentra la
prestación de alimentos que la ley reconoce a los hijos comunes
no independientes, obligación que corresponde conjuntamente y
en condiciones de igualdad a ambos progenitores, y que deberá
prestarse conforme prevé la ley una vez transcurra el tiempo de
uso de vivienda familiar atribuido. Todo ello supone, en el
supuesto examinado, que una vez transcurridos el plazo temporal
de tres años, determinado en la sentencia de apelación
impugnada, y finalizada la atribución del uso de la vivienda
familiar a la esposa e hija, la atención a las necesidades de
vivienda y alimentos a la hija deberá ser satisfecha, si no pudiera
atenderlos por sí misma, mediante la obligación de alimentos de
los progenitores, y se determinará en función de los recursos y
medios del alimentante y de las necesidades del alimentista.